Domingo, 19 de Febrero del 2017
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Es para IZQUIERDA REPUBLICANA un honor intervenir en este acto, y nuestras primeras palabras queremos que sean de agradecimiento para quienes han hecho posible el feliz desenlace de este homenaje al más relevante político y orador parlamentario del siglo XX español, don Manuel Azaña Díaz, que fue además escritor, jurista y traductor.

No hay un orden en importancia; todos han colaborado de forma entusiasta:

Vaya nuestro reconocimiento a don Gaspar Llamazares, que desde el comienzo de la legislatura se empeñó en conseguir que el presidente Azaña tuviese una escultura en el Congreso de los Diputados.

A la dirección de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña, al que nos honra pertenecer, y en especial a su Secretario General, el profesor Javier Casado, y a Isabelo Herreros, buen conocedor de la vida y obra del hoy homenajeado.

A doña María Teresa de Castro, Jefa de Patrimonio Artístico del Congreso, gran profesional, en quien hemos encontrado desde el primer momento un apoyo fundamental, para superar todos los problemas técnicos del proyecto.

Al presidente del Congreso, José Bono, admirador de Manuel Azaña, por la acogida que ha dado a este sueño, y que ha propiciado que la ubicación de la escultura sea en este histórico salón. Se da la coincidencia de que el Sr. Presidente es natural de Albacete, en su día bastión político del republicanismo azañista, y donde pronunció nuestro fundador importante discursos, en el Teatro Circo de la capital. En Albacete se encontraba como en casa y por ello cerró allí su campaña en las elecciones de febrero de 1936. En la desventura del exilio le acompañaba, en sus últimos momentos, en Montauban, un diputado de Albacete, también buen amigo, Enrique Navarro Esparcia. También en Toledo se encontraba Azaña como en familia; decía públicamente que se consideraba toledano, por sus orígenes, y allí había comenzado su andadura política como candidato por Puente del Arzobispo en 1918.

Son pocos los testimonios que en forma de calles, plazas o monumentos rinden homenaje en España a Manuel Azaña. En Madrid, ciudad a la que tanto quiso, y para la que soñó grandes proyectos urbanísticos de modernización, algunos llevados a cabo, al día de hoy solo existe un recuerdo: Se trata de un bajorrelieve en el lugar en el que estuvo su casa, en la calle Serrano, gracias al primer ayuntamiento democrático tras la guerra civil, presidido por Enrique Tierno Galván. Hoy nos acompaña un miembro de aquella corporación, también eminente azañista, el profesor Enrique Moral Sandoval.

En este salón en el que nos encontramos fue recibido don Manuel Azaña, el día 11 de mayo de 1936, tras su elección como presidente de la República, el día anterior, en el Palacio de Cristal del Retiro madrileño. Fue seguramente su última visita. Atrás quedaban días de gloria y también de amargura, en su época de ministro, presidente de Gobierno o diputado de la oposición al gobierno radical-cedista.

Hace unos días falleció un gran poeta del exilio, español trasterrado, Tomás Segovia, y que en una entrevista declaraba hace unos años: "La República es lo único bien hecho en la historia de España".

Manuel Azaña fue la encarnación misma del régimen del 14 de abril, aquella ilusión ciudadana, que desembocaba en la libertad y la justicia, tras más de cien años de crecer, en los centros republicanos, en las casas del pueblo o en la universidad, aquel riachuelo liberal del que hablaba Francisco Giner de los Ríos, de quien Azaña había sido alumno.

Se cumplía el sueño de la Institución Libre de Enseñanza y de la Junta de Ampliación de Estudios. Coincidían en aquellos años varias generaciones, formadas en el krausismo, y que daban sus frutos en la ciencia, la literatura y las artes.

Manuel Azaña quiso llevar la racionalidad a la política, asentar las instituciones y la división de poderes. Hacer del Parlamento el centro neurálgico de la política. Todo ello a través de la elocuencia y la capacidad para convencer, a unos y a otros de la necesidad de modernizar España, de adelantar la civilización. Hacer una república de ciudadanos libres y responsables.

A el se debe la incorporación de la clase obrera a la acción de gobierno. Era un convencido de la unidad de la izquierda y de la necesidad de que el Partido Socialista se implicase en la acción de gobierno, en particular en todo lo que tenía que ver con la puesta en marcha de reformas de justicia social, como el derecho de amparo del Estado a los desempleados, el derecho a la sanidad o a la educación gratuita y laica, así como la incorporación de los sindicatos a las instituciones del Ministerio de Trabajo.

En este palacio del Congreso de los Diputados pronunció Manuel Azaña discursos de dimensión histórica. En algunos casos convenció a quienes no lo estaban, y consiguió apoyos hoy impensables. En la memoria más noble de la Segunda República han quedado los discursos pronunciados para sacar adelante la reforma militar, o en el debate constitucional, cuando había posiciones encontradas en torno al alcance de la separación Iglesia Estado, con el artículo 26 de la Constitución. También cosechó un gran éxito parlamentario, muy aplaudido por toda Cataluña, cuando defendió el Estatuto que daba el autogobierno a la Generalitat. Bajo su gobierno se construyeron más de once mil escuelas, y las misiones pedagógicas llegaron a todos los rincones de España.

Mucho más se podría decir de la acción parlamentaria y de Gobierno de Manuel Azaña, supeditada a una ambición: modernizar España. De aquella noble aspiración habla uno de los personajes de La Velada en Benicarló:

Pienso en la zona templada del espíritu, donde no se aclimatan la mística ni el fanatismo políticos, de donde está excluida toda aspiración a lo absoluto. En esta zona, donde la razón y la experiencia incuban la sabiduría, había yo asentado para mí la República.

Para un artista contemporáneo â??en palabras de Evaristo Bellotti, escultor y militante de IR que reproducimos de su discurso- no hay una manera convencional de abordar el encargo de una escultura que represente a un hombre. A nuestra propia lengua - atravesada de contemporaneidad - le resulta incómodo designar una obra como esta: "busto", "retrato", "cabeza", "efigie" no encuentran acomodo en un mundo que ha multiplicado exponencialmente la capacidad de reproducir y reducir a imágenes, estáticas o en movimiento, todo lo existente; de modo que ya no concebimos las imágenes como reproducciones del bulto, como replicas de una realidad que se diría ha emigrado de la realidad misma a otra virtual. Los espectros de nuestros antepasados ya son fotografías.

La convención contemporánea exigiría, por tanto, una fotografía. No obstante, en las grandes ocasiones parece que persiste la necesidad del bulto redondo, de la emergencia en tres dimensiones de una realidad física por la que seguimos deambulando. Y entonces la escultura ha tenido una ocasión de hacerse.

Para hacerla sin incumplir la regla del parecido, sólo tenía una colección de fotografías correspondientes a momentos distintos de la vida de Don Manuel Azaña Díaz, el Presidente de la Segunda República española. Por qué ha faltado hasta hace tan poco tiempo una imagen de Azaña en el Congreso de los Diputados es una pregunta inevitable, tan inevitable como la dimensión política que ha cobrado el encargo y, por consiguiente, el encuentro imposible de la política, de las razones de Estado con la razón del arte. Pero, ¿qué razón puede introducir el arte donde tanta razón ha faltado?

¿Qué puede hacer la escultura si no restituir la imagen del que tanto ha faltado? ¿De qué modo si no dando un salto a la contemporaneidad de Azaña, al tiempo de Azaña?

Las preguntas, en efecto, venían preñadas. Porque el arte sí puede sortear el tiempo, vencer la determinación histórica, imaginar otros relatos, afirmar otras posibilidades, liberar el trabajo. La década de los años treinta fue convulsa porque fue una época de liberación. Una época que Azaña vivió hasta morir con ella. Y con Azaña en el centro de aquella España confluyeron tres generaciones de hombres y mujeres disconformes, dispuestos a hacerlo todo de nuevo y mejor. Entre ellos los artistas, entre los artistas, los escultores: Victorio Macho, Alberto Sánchez, Emiliano Barral y Francisco Pérez Mateos, entre otros. Tiempo de retornos, tiempo de retorno a la talla directa de la piedra, tiempo de retorno a la modernidad de los primitivos, tiempo de retorno a los realismos, tiempo de la Nueva Objetividad, aquella intuición genial de Francisco Pérez Mateos. Si Pérez Mateos hubiera hecho esta escultura, esta escultura sería mejor. Si España hubiera superado aquel trance, Pérez Mateos habría podido hacer muchas más esculturas. No menos que Azaña ver cumplido su proyecto.

Si tallando la escultura he sentido el aliento de Azaña, he alucinado creyendo percibir su olor corporal, he entendido la infinita melancolía en sus ojos, es porque el espectro de Azaña, preso en las imágenes, nos sigue llamando desde el interior de las fotografías a este exterior, a este hoy en el que seguimos sin cumplir las obligaciones debidas a nuestros antepasados. Probablemente aquí radique la razón del realismo, la necesidad de mimetizar las fotografías, de conectar y cumplir con aquellas generaciones el último proyecto de la Ilustración.

El pensamiento y la acción política de Manuel Azaña, su idea de España, deberían de ser objeto de estudio, en particular por quienes en los próximos años, de la derecha y de la izquierda, se van a tener que enfrentar con problemas de difícil resolución, como será la crisis del diseño autonómico de la Constitución de 1978. Manuel Azaña fue ante todo un pensador, un estadista y un gran patriota español, y así lo dejó escrito su amigo y correligionario Antonio Machado, en el prólogo al libro Los españoles en guerra:

Una buena enseñanza, entre otras muchas, hemos de sacar de nuestra República, en estos años terribles: España, la tierra de las negligencias lamentables, ha sido también el pueblo de los aciertos insuperables: supo elegir su presidente. Y como la grandeza de los hombres de Estado no puede medirse por la extensión de los territorios en que ejercen su elevada función, el nombre de Azaña quedará en la historia con una significación universal y como una enseñanza inolvidable.

Vea el reportaje de RTVE aquí: El busto de Manuel Azaña ya está en el Congreso

Vea el reportaje de Antena 3 aquí: Colocan el busto de Azaña en el vestíbulo de Isabel II del Congreso

Imágenes de Cayo Lara, coordinador general de Izquierda Unida (IU), en la sede del partido tras conocer los resultados.

Lea también la Carta de Cayo Lara a los militantes y simpatizantes de IU

Reflexiones de EnConstrucción ante el resultado electoral del 20 de noviembre

El pasado 20 de noviembre se produjo un resultado electoral que tiene muchas vertientes. Por un lado tenemos una mayoría absoluta del Partido Popular que radicalizará las políticas neoliberales que ya había emprendido el PSOE y que se han mostrado en otros países europeos, como aquí desde mayo de 2010, absolutamente ineficaces para salir de la crisis y completamente injustas al castigar a las clases populares para premiar a las economías especulativas por la crisis que causaron ellas. Ello es una pésima noticia a la que la izquierda tendrá que dar respuesta prioritaria en el tiempo que viene.

Dado que la mayoría absoluta del PP era más que previsible y que los recortes sociales ya llevaban en marcha un tiempo, hay noticias netamente positivas en las que debemos centrar la atención. Frente a las políticas neoliberales de los dos grandes partidos la izquierda alternativa recupera un protagonismo electoral e incluso parlamentario (pese a que éste debería ser más del doble) que permitirá llevar a las instituciones las reivindicaciones sociales y políticas de la calle y los centros de trabajo. La recuperación electoral de Izquierda Unida, de la mano de otras doce organizaciones políticas, supone un cambio de ciclo en la izquierda alternativa federal que no tenía por qué ser automático pese a la crisis económica: en otros países con situaciones parecidas la izquierda alternativa ha sido electoralmente barrida. En las elecciones generales IU no sólo ha subido en el conjunto del Estado sino que lo ha hecho en cada una de las circunscripciones (en algunas incluso triplicando resultados anteriores) salvo en las de Euskadi donde, dada la situación interna de partida, el resultado es también extraordinariamente digno. Todo ello probablemente obedezca a varias razones entre las que sin duda están la implicación leal, honesta y no electoralista de la militancia en el ciclo de movilización social y haber estado a la altura de las demandas históricas tejiendo esas alianzas políticas con doce fuerzas políticas muy diversas de la izquierda, es decir, de quienes nos oponemos a someter la democracia a los intereses especulativos del poder económico.

La convergencia política, su capacidad movilizadora durante la campaña e incluso el indudable premio electoral hacen que hoy el camino de la refundación de la izquierda emprendido en la IX Asamblea Federal de IU tenga más apoyos que nunca sin distinción de sensibilidades internas. Asimismo el hecho de que tengamos por delante muchos meses sin elecciones en todo el Estado (hasta 2014 si es que para entonces sigue habiendo elecciones europeas) permite abordar los pasos para culminar exitosamente el proceso de refundación de la izquierda imprescindible para generar esa alternativa que permita una nueva hegemonía social y democráticamente necesaria. Más allá de otras consideraciones políticas, los resultados electorales nos indican por un lado que el camino de la convergencia en la izquierda es el que llevará a hacer posible esa nueva hegemonía y por otro que, como ya se había comprobado en otras ocasiones, son sociológicamente inviables los proyectos que quieran aglutinar a la izquierda sin o incluso contra Izquierda Unida y su gente.

Por encima de los datos numéricos que se obtienen en las elecciones, el clima social que se ha generado en los últimos meses exige que el proceso de convergencia impulsado no se limite a la colaboración electoral entre organizaciones políticas y sociales ya existentes, sino que hemos de ser capaces de encontrarnos también con esa porción de la ciudadanía que no está encuadrada en organizaciones políticas y que está demandando otro marco político, social, ecológico, económico, cultural y ético.

Así, pasadas las urgencias electorales y con la fuerza que nos han dado las elecciones, es el momento de abordar los retos más ambiciosos del proceso de refundación de la izquierda. Para ello consideramos que hay dos pasos fundamentales que dar.

En primer lugar continuar con el proceso de convergencia política y ampliarlo. Probablemente sea adecuado generar un catálogo de líneas rojas dentro de las que nos podemos mover quienes queremos converger. Si todas las partes tenemos la generosidad, inteligencia y altura de miras necesarias no debería ser muy difícil. Esas líneas rojas no deberían ser muy exhaustivas pero sí un compromiso inflexible para que el resultado sea amplio y coherente.

En segundo lugar hay que afrontar los contenidos organizativos de la refundación. En la asamblea de Fuenlabrada hicimos un buen trabajo de elaboración programática que tuvo su continuidad en la elaboración participativa del programa electoral con el que hemos ido a las elecciones dentro de la convocatoria social. Los aspectos organizativos no son menores a la hora de generar un espacio confortable para la militancia y para encontrarnos con gente que hoy no está en Izquierda Unida sino en otras organizaciones o que no estén en organizaciones políticas pero se dispongan a dar ese paso en la actual situación política, social y económica. De hecho tanto la I Asamblea de Refundación como la de la Convocatoria Social nos han mostrado que otras formas de elaboración y debate más participativas pueden llevarnos entre otras cosas a ser mucho más eficaces y a generar consensos muy provechosos. También se han mostrado como métodos útiles para generar un ambiente fraternal y por ello son formas que facilitarán que quienes hoy no compartimos organización política encontremos un espacio común amable, democrático, respetuoso y eficaz.

El resultado electoral nos muestra que estamos ante la oportunidad de seguir tejiendo una alternativa de izquierdas imprescindible. La crisis económica, social y política que vivimos hace sin embargo inviable contentarnos con un cierto crecimiento electoral mientras el poder financiero sigue dictando los recortes sociales y democráticos que sufrimos. El horizonte debe ser impulsar un proceso constituyente frente al colapso político, económico y social en el que nos encontramos. Para ello las elecciones del 20 de noviembre no son un punto de llegada sino más bien un muy buen primer paso.

Candidatos IR
11/11/2011

CANDIDATOS DE IZQUIERDA REPUBLICANA A LAS CORTES (CONGRESO Y SENADO) EN LAS LISTAS DE LA IZQUIERDA PLURAL: IZQUIERDA UNIDA-LOS VERDES PARA LAS ELECCIONES GENERALES DEL 20 DE NOVIEMBRE DE 2011

FRANCISCO JAVIER CASADO ARBONIÉS (AL CONGRESO POR MADRID)

(Salamanca 1962) Historiador y Periodista Secretario General de IR federal y miembro de la Comisión Ejecutiva Federal de IU, Director de la revista "Política".

NARDI GALLAROSA PORRAS (AL CONGRESO POR MADRID)

(1954) Funcionaria del Ministerio de Justicia Vocal de la CEF de IR y miembro del Consejo Político Federal de IU.

JOSÉ MIGUEL SEBASTIÁN CARRERO (AL CONGRESO POR MADRID)

(Madrid, 1962) Abogado Miembro de la dirección de IR, Attac y Europa Laica.

MABEL SICLUNA LLETGET (AL CONGRESO POR VALENCIA)

(Xátiva 1951) Profesora de Historia Responsable de Derechos Civiles e Igualdad de IR y miembro del CPF de IU.

JOSÉ LUIS LAMANA GOMEZ (AL SENADO POR LEÓN)

(León 1952) Funcionario de la Junta de Castilla y de León Miembro del Comité Político Federal de IR.

FÉLIX GONZÁLEZ PRIETO (AL SENADO POR ÁVILA)

(1947) Trabajador del sindicato UGT Ex Concejal de Ávila y Vocal federal de la CEF de IR.

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LA REPÚBLICA: UNA PROPUESTA DE ACCIÓN POLÍTICA PARA LA IZQUIERDA

Se trata de un texto que ha sido concretado por los compañeros J. Miguel Sebastián y M. Ángel Doménech, a partir de los documentos aprobados en el XVIII Congreso Federal Ordinario de IR (2007-08) y posteriormente ratificados (Congresos Federales Extraordinarios de enero de 2009 y junio de 2010) por el partido. Dicho documento, que presentamos resumido por Sebastián, junto a las aportaciones sobre Laicismo (Isabelo Herreros) y Democracia radical y federalista (Francisco Pérez Esteban y Javier Casado), ha sido la base de nuestra aportación al Programa Electoral para los comicios del próximo 20 de Noviembre del corriente (que recoge gran parte de los textos de IR) de La Izquierda Plural: Izquierda Unida (IU)-Los Verdes y así mismo fija nuestra postura de cara al Encuentro Republicano del próximo 3 de diciembre de 2011 en Madrid.

Para descargar el documento con el texto haga clic aquí

SALUD Y III REPÚBLICA

MIEMBROS COMISIÓN EJECUTIVA FEDERAL DE IU EN LA CONVOCATORIA SOCIAL, OCTUBRE 2011
MIEMBROS COMISIÓN EJECUTIVA FEDERAL
DE IU EN LA CONVOCATORIA SOCIAL,
OCTUBRE 2011
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